Con menos barcos, estudian la contaminación acústica en océanos

Ante la actual pandemia, los ecosistemas de nuestro planeta han podido darse un respiro. En este contexto, en donde la circulación de barcos se ha reducido, científicos observan una disminución en la contaminación acústica submarina. Esto podría ser positivo para los animales que allí habitan.

En un contexto como el actual, en donde medios de transporte como los barcos han reducido su actividad, científicos decidieron estudiar los océanos. Así, se conoció que la contaminación acústica submarina ha disminuido, por la menor circulación de barcos. Esto significaría una buena noticia para los animales que allí viven.

Cerca del puerto de Vancouver, se monitorearon las señales de sonido subacuático en tiempo real. Estos datos provienen de observatorios de los fondos marinos, administrados por Ocean Networks Canada. Con esta información, se encontró una caída significativa en el sonido de baja frecuencia, asociado a los barcos.

“Ha habido una caída constante en el ruido desde el 1 de enero, lo que ha supuesto un cambio de cuatro o cinco decibelios en el período hasta el 1 de abril”, afirmó David Barclay, profesor asistente de oceanografía en la Universidad de Dalhousie.

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purple and green coral reef

En el mismo período antes mencionado, se registró una disminución de casi 20% en las exportaciones e importaciones del puerto de Vancouver. En el caso del océano profundo, alejado unos 60 km de las rutas de navegación, también se registró una disminución en el ruido semanal promedio. Se trata de un 15% menos en términos de potencia.

Según Michelle Fournet, acústica marina de la Universidad de Cornell, “tenemos una generación de ballenas jorobadas que nunca han conocido un océano tranquilo”. Así, confirma que las ballenas alteran su comportamiento en un contexto marítimo ruidoso.

A fines de abril, generalmente se registra un gran movimiento en el puerto de Vancouver. Esto es así porque los cruceros que van hacia Alaska primero pasan por la ciudad canadiense. Según Fournet, las ballenas de Alaska aparecen menos mientras más ruido o barcos haya en la zona.

En este contexto, desde Reino Unido afirman que están investigando en la misma línea que Canadá. “Vamos a ver cómo el coronavirus está afectando el ruido submarino en toda Europa, por lo que este trabajo fuera de Canadá será el primero de muchos”, afirmó Nathan Merchant, experto en bioacústica de Reino Unido.

Por Carmela Laucirica

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