“Cambio global de la biodiversidad, la peor amenaza para la humanidad”

Dos factores están en las raíces de la pandemia que atravesamos hoy, la comunidad se ha dedicado al cambio climático global -fenómeno gravísimo-, descuidando el principal problema que enfrenta la humanidad: el cambio en la biodiversidad y la ecodiversidad. De eso y más, escribió el biólogo Raúl Montenegro.

El docente universitario, explica que eventualmente podremos adaptarnos al cambio climático global, pero no podremos adaptarnos a una reducción crítica de la biodiversidad.

“Sin esa diversidad dejan de funcionar sustentablemente las cuencas hídricas, merma la generación natural de suelo y colapsa la estabilidad ambiental, peor aún, esa destrucción nos vuelve más vulnerables al cambio climático global: en plena cuarentena se alcanzaron los valores más altos de concentración de dióxido de carbono en la atmósfera de los últimos 800.000 años (Mauna Loa)”, profundiza el doctor.

¿Cómo se relaciona la biodiversidad con el surgimiento de diferentes virus? Montenegro, explica que debido a nuestros modos de vida divorciados del funcionamiento ecosistémico, al interactuar con una biodiversidad nativa cada vez más reducida, se favorece los “saltos” de virus desde ciclos relativamente cerrados, biespecíficos (por ejemplo murciélagos-Coronaviridae) a sistemas “abiertos” donde está la población humana, mayoritariamente sin capacidad inmunológica para evitar el ingreso y reproducción de virus extremadamente patógenos.

“La pandemia viral de SARS-CoV-2, y las sindemias, como SARS-CoV-2, Dengue y Sarampión, son apenas una muestra -con múltiples antecedentes históricos- de lo peligroso que es no entender la biodiversidad ni la ecodiversidad”, dice el biólogo.

Para Montenegro, el dilema no es solamente cuándo bajarán las distintas curvas de crecimiento de las poblaciones del virus SARS-CoV-2, sino cuanto tiempo tardaremos en entender que la peor amenaza que tenemos es la destrucción exponencial de la biodiversidad nativa.

“Lamentablemente el tráfico de fauna silvestre -una de las componentes de la amenaza viral y bacteriana- es uno de los tres mayores negocios de la humanidad junto al tráfico de armas y el tráfico de drogas”, profundizó el especialista.

Otro dato importante, para comprender la magnitud del problema, es que durante el tiempo de cuarentena se deforestaron 800 kilómetros cuadrados de selva tropical en Brasil, y 9.000 hectáreas de bosque nativo en Argentina.

“Que haya localmente ríos más transparentes y fauna silvestre caminando por calles son apenas ejemplos anecdóticos de sistemas de producción y consumo que pese a las crisis económicas y laborales siguen intactos”, sostiene Raúl Montenegro, miembro de la Fundación para la defensa del ambiente.

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