La oposición ya reúne los votos necesarios para interpelar al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, por el crecimiento de su patrimonio y sus declaraciones sobre ahorros no declarados. Sin embargo, aún no alcanza la mayoría requerida para impulsar una moción de censura.

La oposición en el Senado logró consolidar una amplia mayoría para avanzar con la interpelación del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, durante la sesión prevista para el próximo jueves 25 de junio. El funcionario deberá responder ante la Cámara alta por las dudas planteadas en torno a la evolución de su patrimonio y por sus declaraciones públicas acerca de ahorros realizados fuera del circuito formal.
El pedido de interpelación figura como el primer tema del temario de la sesión y se fundamenta en las facultades previstas por el artículo 101 de la Constitución Nacional y el artículo 214 del Reglamento del Senado. Para su aprobación se requiere una mayoría absoluta de 37 senadores, una cifra que la oposición ya supera con holgura al reunir más de 45 respaldos.
Además de la convocatoria para que Adorni brinde explicaciones, sectores del peronismo impulsan una medida de mayor alcance: una moción de censura contra el jefe de Gabinete. Sin embargo, esa iniciativa todavía se encuentra lejos de prosperar.
Actualmente, el interbloque justicialista aporta 25 votos, a los que se suman tres legisladores de Convicción Federal y dos representantes del PRO. De esta manera, los impulsores de la medida reúnen 30 voluntades, siete menos de las necesarias para alcanzar la mayoría absoluta exigida por la Constitución.
En este escenario, el papel de los bloques dialoguistas y provinciales resulta determinante. Los diez senadores radicales, junto a representantes de Provincias Unidas y de las bancadas provinciales de Tucumán, Salta, Misiones, Santa Cruz, Chubut y Neuquén, aparecen como los sectores que podrían inclinar la balanza. No obstante, hasta el momento mantienen una postura de cautela y prefieren esperar las respuestas que brinde Adorni durante la interpelación antes de definir una posición sobre una eventual censura.
Fuentes vinculadas a gobernadores de provincias del norte señalaron que aún no existe una definición respecto de esa posibilidad y remarcaron que la prioridad es concretar primero la comparecencia del funcionario ante el Senado.
De prosperar una moción de censura, se trataría de un hecho sin precedentes en la historia institucional argentina. Aunque la herramienta está contemplada en la Constitución Nacional, nunca fue aplicada ni reglamentada por el Congreso, por lo que su eventual utilización abriría un escenario político e institucional inédito.
La sesión del próximo jueves se perfila así como una instancia clave para el Gobierno nacional.
