Los pueblos originarios son perseguidos por diferentes autoridades, ya sean de administración o de seguridad. En este caso, la comunidad Cheru Tumpa denuncia prácticas violentas ejercidas por la policía.

Este pueblo Guaraní se encuentra en Colonia Santa Rosa, en el departamento Oran, y en el día de ayer, pidieron que se difundiera un comunicado para visibilizar su reclamo.
El Movimiento de mujeres indígenas por el buen vivir se sumo a la tarea, y publico el texto que revela la situación de hostigamiento policial que sufre la Comunidad Cheru Tumpa: hechos de violencia institucional y amenaza de desalojo.
El comunicado tiene fecha del día lunes 17/08/2020, 15:00. Su primer párrafo narra: «Hoy día vinieron los efectivos policiales, vienen a la comunidad a apurar a la gente como quien dice, a decirnos que tenemos que firmar papeles, a pedirnos documentación, datos personales, confiscaron motos de hermanos de la comunidad».
Siguiendo al punto anterior, agregan que estos agentes, constantemente los y las amenazan con hacer un desalojo. Ayer, por ejemplo, se llevaron la moto de un miembro de la comunidad porque estaba en la vereda de su casa.
«Siempre tenemos estos problemas con los efectivos de la Comisaría Nº23, le dijeron que esa moto era robada, pero no vinieron con una papel ni nada que probara su acusación, no vinieron con denuncia, este hermano es jornalero y se ganó la moto trabajando», señala el comunicado.
La comunidad Cheru Tumpa denuncia que los efectivos también se llevaron herramientas de trabajo de vecinos que estaban limpiando los terrenos, les quitaron las palas azadas, y ante el reclamo les dijeron “vayan a retirar a la policía si quieren indios de mierda”.
El texto enfatiza que este tipo acoso es diario. Les genera impotencia y rabia, no saben a quienes más recurrir.
«Las leyes no nos amparan acá, y si usted habla de más ya la tildan de mala y le arman montones de causas, es una falta de respeto y nos hacen agachar la cabeza y eso es algo que ya no es justo. ¿Para esto sirve la policía? ¿Para ponernos en pánico y robarnos? Necesitamos ayuda porque ya no se puede vivir así», concluye el texto escrito por las voceras y referentes de la comunidad.
