Ante los recortes del Gobierno Nacional, el municipio de Villa María anunció una partida de $123 millones para que el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) continúe sus excavaciones en La Perla, Córdoba.

El gobierno municipal de Villa María tomó la decisión de financiar parcialmente el trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), participando activamente de los procesos de Memoria, Verdad y Justicia a contramano de la desfinanciación del Gobierno Nacional.
Eduardo Accastello, intendente de Villa María, elevó al Concejo Deliberante un convenio de cooperación y financiamiento suscrito con el EAAF para su ratificación. El acuerdo dispone un aporte del municipio de $123 millones de pesos para sostener institucional, técnica y financieramente las tareas del EAAF de exhumación, análisis e identificación de restos óseos humanos de personas detenidas-desaparecidas por la última dictadura militar argentina, ocurrida entre 1979 y 1983, en el ex Centro Clandestino de Detención (CCD) en La Perla, Córdoba. El proyecto también incluye acciones pedagógicas y educativas orientadas a la construcción de la memoria colectiva.
Uno de los primeros municipios en financiar al EAFF
Si se ratifica la moción en el Concejo, Villa María sería uno de los primeros municipios del país en contribuir directamente con el sostenimiento económico del EAAF, un equipo cuyo trabajo es motivo de orgullo tanto a nivel nacional como en distintas partes del mundo gracias a su participación en la identificación de personas desaparecidas en contextos de violencia política, bélica, etc.
Desde la administración villamariense destacaron la medida como un aporte significativo en un contexto de parálisis en el envío de fondos por parte del Gobierno Nacional, que sostiene discursos negacionistas y los lleva a la práctica en el desfinanciamiento de políticas y espacios de Memoria.
El acto de presentación de la iniciativa contó con la presencia del presidente de la Asociación Permanente por los Derechos Humanos (APDH) de Villa María, Elvio Omar Toscano, así como de María Laura Felipe, familiar de víctimas de la última dictadura cívico-militar recientemente identificadas, entre otras personalidades.
Las investigaciones del EAAF permitieron recuperar la identidad de cientos de desaparecidas y desaparecidos, ayudando a reparar una herida abierta en quienes les amaron y en la sociedad argentina toda. La organización recibe también donaciones individuales para continuar su tarea por la Memoria, la Verdad y la Justicia, pero sin aportes estatales de envergadura, sostener el trabajo se hace muy difícil.
“Los análisis que se hacen desde el Área de Antropología Forense de Córdoba para revelar datos de personas a partir de restos humanos son muy costosos, y el Estado nacional ha dejado de financiar al área. Entonces, ahí surgió nuestra propuesta, porque hay familias villamarienses que están esperando respuestas desde hace 50 años. Nosotros quisimos formar parte, colaborar y aportar para ayudar a identificar villamarienses”, explicó el intendente Accastello.
Además, reflexionó sobre la importancia de sostener este proceso que excede ampliamente a las cuestiones partidarias: “Esto no es una cuestión de ideas, de ideologías; esto es una cuestión de humanidad, esto es una cuestión de Memoria, de Verdad y de Justicia. Esto es una política de Estado, acá no hay diferencias ideológicas. Cuando decimos una Villa María más humana, esto es una Villa María más humana”.
El municipio aporta para seguir encontrando compañerxs y sacarlos «de la penumbra»
Elvio Omar Toscano, presidente de la APDH de Villa María, valoró el accionar de la intendencia local en los procesos de reparación histórica.
“El Estado, en este caso el municipal, es un aparato constitucional que tiene que abordar y hacerse responsable de todo lo que pasa en la sociedad. Y en este caso, con una situación tan difícil y delicada, que el Municipio de Villa María apoye esta iniciativa, porque sabe que estamos buscando y vamos a encontrar a muchos de nuestros compañeros que están ahí en La Perla, es muy importante”, sostuvo.
“Lo que el municipio hace es un aporte para seguir trabajando en la búsqueda de todos los compañeros que todavía están desaparecidos como el ‘Gallego’ (Eduardo) Requena, entre otros. Para mucha gente están en el desierto de la penumbra; para nosotros no, están acá con nosotros”, recordó el presidente.
María Laura Felipe es la sobrina de los villamarienses Ester Felipe y Luis Mónaco, cuyos restos fueron recientemente recuperados por el trabajo del EAAF en La Perla. En su carácter de familiar de desaparecidxs, María Laura enfatizó la urgencia de agilizar los estudios que permiten las identificaciones, frente a la cantidad en ascenso de restos que las excavaciones descubrieron (y continuará descubriendo) en predios militares.
“Permite avanzar en esta búsqueda de la verdad y del encuentro con nuestros familiares y nuestros seres queridos, que hace ya 50 años para algunos, siguen en esta búsqueda interminable. Muchos de nuestros familiares ya no están, es decir, que no pueden reencontrarse con sus seres queridos. Por eso es muy importante este impulso para que sea lo más rápido posible, porque los años corren y las familias quieren encontrarse y tener ese reencuentro tan esperado”, argumentó Felipe, y destacó la importancia y el deseo de que las acciones del municipio de Villa María se repliquen en otras localidades del país.
Unas 2500 personas pasaron por La Perla
Continúan las campañas de excavación en La Perla. Hasta el momento, la Justicia Federal y el EAAF identificaron docenas de personas detenidas-desaparecidas en el predio.
Se estima que, solo en La Perla, unas 2500 víctimas del terrorismo de Estado fueron secuestradas, torturadas y muchas de ellas, asesinadas y enterradas clandestinamente allí. En ese sentido, es de esperar que la continuidad de las tareas de excavación arroje muchas más identificaciones.
Familiares, allegados y la comunidad entera sigue esperando a las y los desaparecidos. Los crímenes de la dictadura continúan hoy, son tiempo presente, en tanto se sigan viviendo sus consecuencias, en tanto existan familias que desconocen el destino de sus seres queridos y personas que no saben su verdadera identidad. Sostener el trabajo del EAAF es y seguirá siendo una tarea vital en la reconstrucción de quiénes somos y a qué lugares y prácticas nunca queremos volver.

