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Represores condenados: Terminó un juicio por crímenes de lesa humanidad en La Plata

Publicado por:Anouk Rubini

El juicio por delitos cometidos en la Comisaría 5ta de La Plata, un ex CCD que fue parte del «Circuito Camps», llegó a su fin tras dos años de debate oral. Dos represores fueron condenados: Pedro Raúl Muñoz a 15 años y José Ignacio Saravia Day a perpetua.

El Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata concluyó el juicio oral por crímenes de lesa humanidad cometidos en la Comisaria 5ta de dicha capital. Este destacamento, hoy sitio de Memoria, funcionó como Centro Clandestino de Detención (CCD) durante la última dictadura militar como parte del denominado «Circuito Camps«, una red de 29 CCD del conurbano bonaerense y de La Plata a cargo de los ex generales Ramón Camps y Ovidio Pablo Ricchieri.

Familiares, sobrevivientes y referentes de organismos de DDHH estuvieron presentes en el veredicto, leído por la presidenta del tribunal, Karina Yabor.

Dos represores fueron condenados: Pedro Raúl Muñoz, el numerario de la policía bonaerense que prestó servicios en la Comisaría 5ta., fue condenado a 15 años de prisión como partícipe secundario de secuestro, asesinatos, torturas, abuso sexual, abuso deshonesto, sustracción, retención y ocultación de niños, contra decenas de víctimas, en el marco de un genocidio; José Ignacio Saravia Day, ex teniente del Regimiento de Granaderos a Caballo, recibió perpetua.

Desgraciadamente hubo imputados que murieron impunes: Cecilio Reinaldo Gómez y Néstor Ramón Buzzato fallecieron antes del juicio, mientras que el médico de la Policía Bonaerense Jorge Antonio Bergés murió durante el proceso judicial.

La palabra de la querella

La organización de DDHH Abuelas de Plaza de Mayo y el nieto restituido Leonardo Fossati Ortega fueron querellantes contra Muñoz. Entre los 110 casos en los que este acusado estuvo involucrado se encontraba la desaparición de Inés Ortega y Rubén Fossati, madre y padre de Leonardo.

Es por ello que la querella había solicitado que el acusado reciba perpetua e inhabilitación perpetua, y es por ello que la sensación ante la condena de 15 años de prisión fue «ambigua”, en palabras de Leonardo. Sin embargo, el nieto recuperado remarca el valor del juicio, cuyos fundamentos se darán a conocer el 15 de octubre: “Casos como los que se juzgaron en este juicio, que habían quedado por fuera de las megacausa Circuito Camps, vienen a cerrar ese proceso de reparación judicial y a ser el cimiento del proceso de memoria para las nuevas generaciones”.

Entre los más de 100 casos en los que Pedro Raúl Muñoz fue acusado están los de cuatro nietos restituidos (Sabino Abdala, María Eugenia Gatica Caracoche, Ana Libertad Baratti de la Cuadra y Leo Fossati); una niña asesinada (Mónica Santucho); los desaparecidos Inés Ortega y Rubén Fossati (madre y padre de Leo) y Elena de la Cuadra (madre de Ana Libertad), y las embarazadas desaparecidas Silvia Amanda González de Mora, María Adelia Garín de De Angelis, Mirta Graciela Manchiola, Silvia Muñoz y Diana Wlichky, a cuyos hijos e hijas Abuelas continúa buscando.

Reconstruir la Memoria y la Verdad como un rompecabezas

Abuelas de Plaza de Mayo difundió un comunicado sobre la conclusión del juicio oral: «El testimonio de Adriana Calvo, el de Jorge Julio López, las historias de madres despojadas de sus bebés en medio de la tortura, las de algunos que fueron restituidos años después, como Leonardo Fossati, Sabino Abdala, María Eugenia Gatica Caracoche, Ana Libertad Baratti de la Cuadra, detalles, datos, secuestros y búsquedas reconstruidos como rompecabezas con las memorias de sobrevivientes, familiares, documentación, esqueletos exhumados y ADN, todas estas piezas fueron incorporadas al contundente alegato que presentó la querella de Abuelas de Plaza de Mayo, unos días antes del veredicto».

«Víctimas asesinadas, enterradas como NN en fosas comunes de los cementerios. Trabajadores, militantes, estudiantes, profesionales, familias enteras destruidas, exilio, vidas truncadas. Los últimos “vistos” de varios de ellos en las salas de tortura del terrorismo de Estado. Los últimos contactos de parejas, hermanos, padres, madres e hijos con sus desaparecidos. La abogada de nuestra Asociación, Colleen Torre, fue desplegando una a una las partículas de información extraídas de las decenas de declaraciones que tuvieron lugar en el juicio, desde su inicio, hace dos años», continúa el texto.

Abuelas enfatiza la pata civil de la dictadura y la gravedad de haber sido parte del aparato represor falsificando registros y colaborando no solo con la red de tortura, exterminio y ocultamiento de los crímenes, sino garantizando durante decenas de años su impunidad: «Complicidades civiles, documentos públicos falsificados, fechas y circunstancias de nacimiento inventadas, una red de mentiras y ocultamientos destinada a mantener la impunidad por delitos gravísimos –secuestros, asesinatos, tormentos, apropiación de niños, sustracción de identidad, desapariciones–, la prueba acumulada fue enorme».

El comunicado institucional continúa enfatizando la responsabilidad de Muñoz en los delitos de lesa humanidad que se cometieron en la Comisaría 5ta de La Plata y su negación a brindar información útil que permita identificar cuerpos y recuperar nietas y nietos.

La abogada de la Abuelas, Colleen Torre, subrayó durante el juicio que “Muñoz conocía las circunstancias de la detención ilegal de los secuestrados en la Comisaría 5ta, de las mujeres embarazadas, de los partos que se produjeron, del secuestro y el paso de los niños y niñas que fueron llevados allí, también de su retención, sustracción y ocultamiento, de que fueron arrancados de los brazos de sus madres, y de la no entrega de esos niños y niñas a sus familias biológicas»; a pesar de todo, «el imputado no dio noticia en ese momento ni al día de hoy sobre lo acontecido, ni de los nacimientos ni de la posterior sustracción. Esa falta de información sobre el paradero de estos niños y niñas fue un aporte fundamental para consumar y mantener la desaparición forzada”.

Las palabras de la abogada continúan remarcando la falta de arrepentimiento del represor: “Consideramos que Muñoz es coautor funcional de todos los hechos que le son imputados, tanto de las privaciones ilegales de la libertad, como de las torturas, de las desapariciones forzadas y de las apropiaciones de niñas y niños ocurridas en la Comisaría 5ta. Teniendo en cuenta los delitos que se le endilgan, la forma de la comisión, la falta de arrepentimiento, el silencio continuo, no encontramos ningún atenuante. Escuchamos a lo largo de las audiencias los testimonios del daño causado por estos delitos, tanto en sus víctimas como en sus familiares”.

Reconocimiento del componente diferencial de violencia de género que existió en los crímenes de lesa humanidad

La querella le solicitó al tribunal que “en el momento de la sentencia mencione y declare que las condiciones de detención, de tortura física y psicológica, ejercidas contra las mujeres embarazadas fue una forma de violencia diferenciada y específica en razón de su género, y por ser mujeres que estaban gestando al momento de su secuestro. En el caso de las militantes, además, eran mujeres que habían subvertido el rol que la sociedad les había impuesto, para entrar en la arena política. El 30 por ciento de las víctimas de la dictadura fueron mujeres. En este juicio escuchamos las torturas, los abusos sexuales, las vigilancias sobre los cuerpos de las embarazadas”.

La abogada Torre se refirió a Norma Raquel Raggio y Marta Ferreyra, dos mujeres embarazadas identificadas en el juicio, a quienes pidió que el tribunal las mencione en una “declaración de verdad” en la sentencia, al igual que la responsabilidad del fallecido Bergés en las apropiaciones de niños en Comisaría 5ta.

Si bien la pena de 15 años no era el objetivo que esperaba lograr la querella, especialmente considerando la magnitud y cantidad de delitos cometidos por Muñoz o de los cuales colaboró, sí se consiguió que el tribunal refrendara el carácter de crímenes de lesa humanidad, imprescriptibles, cometidos en el marco de un genocidio, y que se reconociera que sobre las víctimas mujeres se ejercieron diversas formas de violencia de género (particularmente obstétrica y sexual), así como violencias contra niñas, niños y adolescentes.

Leonardo Fossati, nacido durante el cautiverio de su madre en la Comisaría 5ta. e impulsor de que el ex CCD se convierta hoy en sitio de Memoria, concluyó: “Las mujeres sufrían doblemente, y que la justicia haya dado cuenta de eso, que sea juzgado, que sea nombrado, es una victoria”.

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