El Gobierno nacional oficializó la eliminación del Ministerio del Interior mediante un DNU y transfirió todas sus funciones a la Jefatura de Gabinete, encabezada por Diego Santilli. La reforma también crea dos vicejefaturas, reduce el Gabinete a ocho ministerios y reorganiza áreas estratégicas de la Presidencia.

El Gobierno nacional oficializó una profunda reestructuración del Gabinete con la eliminación del Ministerio del Interior y el traspaso de todas sus funciones a la Jefatura de Gabinete, que desde esta semana conduce Diego Santilli. La medida quedó establecida mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 571/2026, publicado este jueves 2 de julio en el Boletín Oficial.
Con esta modificación, la Jefatura de Gabinete pasa a concentrar la relación institucional con las provincias, los municipios, la Ciudad de Buenos Aires y el Congreso, además de incorporar competencias en materia de régimen electoral, partidos políticos, coordinación interjurisdiccional y políticas de descentralización del Estado.
La decisión había sido anticipada por el presidente Javier Milei tras confirmar la llegada de Santilli para reemplazar a Manuel Adorni al frente de la Jefatura de Gabinete. En este contexto, el mandatario sostuvo que el nuevo jefe de ministros deberá asumir un rol clave en la negociación con los gobernadores, una tarea que, según afirmó, requiere «músculo político».
Santilli amplía su poder dentro del Gobierno
Además de coordinar la gestión diaria del Gabinete, Santilli absorberá las responsabilidades políticas que hasta ahora dependían del Ministerio del Interior. Entre ellas figuran la relación con las provincias y el Congreso, la supervisión del Registro Nacional de las Personas (Renaper), la coordinación de políticas para zonas de frontera y la articulación institucional con gobiernos provinciales y municipales.
También quedarán bajo su órbita cuestiones vinculadas a la reforma política, el desarrollo regional, las comunidades indígenas, la Dirección Nacional Electoral y distintas políticas federales. El decreto incorpora además competencias relacionadas con turismo, ambiente, deporte, ciencia y tecnología.
La reorganización contempla el traspaso de todos los bienes, el personal, las obligaciones, los créditos presupuestarios y las unidades administrativas del ministerio eliminado hacia la Jefatura de Gabinete.
El Gobierno creó dos vicejefaturas
Como parte de la nueva estructura, el DNU crea los cargos de Vicejefe de Gabinete y Vicejefe de Gabinete del Interior, ambos con rango de secretario. La intención oficial es distribuir las nuevas responsabilidades políticas y administrativas que asume la Jefatura de Gabinete.
Guillermo Ignacio Devitt fue designado como Vicejefe de Gabinete. Hasta ahora se desempeñaba como secretario de Asuntos Estratégicos y continuará a cargo de la articulación parlamentaria, el seguimiento de la actividad legislativa y áreas como Asuntos Estratégicos, Innovación y Ciencia, Turismo, Ambiente y Deportes.
En tanto, Gustavo Coria ocupará la nueva Vicejefatura de Gabinete del Interior. Hombre de confianza de Santilli, tendrá bajo su responsabilidad Asuntos Políticos, Enlace Parlamentario, la relación con provincias y municipios, Reforma Política, la Dirección Nacional Electoral, el Renaper, el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI), la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), la Corporación Puerto Madero y la Administración de Parques Nacionales.
Un gabinete con ocho ministerios
Con la eliminación del Ministerio del Interior, el Gabinete nacional queda integrado por ocho ministerios: Relaciones Exteriores, Defensa, Economía, Justicia, Seguridad Nacional, Salud, Capital Humano y Desregulación y Transformación del Estado.
El DNU también dispone la creación de la Secretaría de Vocería Presidencial y de la Secretaría de Comunicación y Medios, ambas bajo la órbita directa de la Presidencia de la Nación. Asimismo, establece que las secretarías General, Legal y Técnica, de Inteligencia de Estado y de Vocería Presidencial tendrán rango y jerarquía de ministro.
Desde la Casa Rosada sostuvieron que la reforma apunta a eliminar estructuras administrativas superpuestas, mejorar la coordinación entre áreas y dotar de mayor eficiencia a la gestión. En los fundamentos del decreto, el Poder Ejecutivo justificó el uso de un DNU al considerar que los cambios eran «impostergables para la gestión de gobierno».
Con este nuevo esquema, Santilli se convierte en el principal interlocutor político del Gobierno con gobernadores, intendentes y legisladores. En simultáneo, el oficialismo busca fortalecer su capacidad de negociación para avanzar con su agenda en el Congreso.

