Entre el 16 y el 20 de junio, las y los docentes universitarios de todo el país estarán de paro, exigiendo que el Gobierno Nacional cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario. La medida de fuerza fue definida por CONADU y CONADU Histórica.

Desde el 16 hasta el 20 de junio, las y los docentes universitarios de todo el país estarán de paro. La medida, definida por CONADU y CONADU Histórica, es en reclamo por el efectivo cumplimiento de la Ley 27795 de Financiamiento de la Educación Universitaria y Recomposición del Salario docente (acortada a «Ley de Financiamiento Universitario»).
A ocho meses de su reglamentación, el Gobierno Nacional continúa sin implementarla y sin llamar a paritarias, argumentando que no lo hará hasta que no se especifique de qué fuente de financiación se obtendrán las partidas para ejecutar la Ley.
Desde el inicio de la gestión libertaria, la situación de las universidades nacionales solo ha empeorado, con un presupuesto estancado y una pérdida de poder adquisitivo docente acumulada de alrededor del 40%, lo que generó una migración de profesionales altamente calificados a ejercer en otros rubros.
El paro docente significará una semana sin clases, considerando que el lunes 15 coincide con el feriado de Miguel de Güemes y el sábado 20 corresponde con la jornada festiva por el fallecimiento de Manuel Belgrano.
El paro coincide con las negociaciones entre las autoridades del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y el Gobierno, mediante diálogo con el subsecretario de Políticas Universitarias (SPU), Alejandro Álvarez, cuya propuesta incluiría una recomposición salarial por debajo de lo perdido, de solo el 24%. La propuesta aún no es oficial, considerando la judicialización del conflicto.
“Ante las noticias y trascendidos sobre posibles ofertas de parte del gobierno nacional a través del CIN, el plenario sostuvo que la resolución del conflicto universitario debe darse con una convocatoria formal que permita dar inicio al cumplimiento de la Ley de financiamiento universitario, lo que implica, además, la importancia de sostener las acciones judiciales en curso», advirtió el comunicado de CONADU, publicado tras el plenario de secretarios generales de los sindicatos de base.
“Cuando haya una oferta formal esta será llevada a consulta para que decida el conjunto de la docencia de las universidades nacionales, por lo que el plenario se declaró en estado de alerta y sesión permanente”, agregó la organización.
Este gremio también presentó una denuncia formal ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) por la falta de convocatoria a paritarias y por acciones dispuestas por el Ejecutivo que restringen el derecho a la protesta.
“Con este gobierno la universidad pública está en constante peligro de desaparecer. Pero nosotros no lo vamos a permitir. Mientras el gobierno sigue sin dar respuestas concretas y urgentes a quienes sostenemos las universidades, continuamos el plan de lucha en todo el país”, expresó Clara Chevalier, secretaria general de CONADU.
La federación impulsará acciones junto al Frente Sindical Universitario, como clases públicas frente a los Tribunales de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) y de otras ciudades el 9 de junio, y movilizaciones en Rosario y al Palacio Pizzurno, sede de la secretaría de Educación de la Nación, los días 11 y 16 de junio, respectivamente.
La CONADU Histórica ratificó el paro nacional para las mismas fechas y advirtió que está en riesgo el inicio del segundo cuatrimestre de no avanzar en la resolución del conflicto. El gremio rechaza abandonar las acciones judiciales o que se condicione el reclamo.
El sindicato docente aprovechó para sentar postura en favor de la Marcha del 3 de junio del Colectivo Ni Una Menos, reivindicándola como muestra de la capacidad de organización y lucha del sector. “La ley no se negocia: la ley se cumple. Más organización, más unidad y más lucha”, concluyó su mensaje.
