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Ciencia argentina: un compuesto del mate podría retrasar la enfermedad de Parkinson

Publicado por:Anouk Rubini

El laboratorio de Neurobiología de la Universidad de Buenos Aires estudia desde hace una década un compuesto en la yerba mate que activa mecanismos celulares que frenan la muerte neuronal.

Un equipo de investigadores del laboratorio de Neurobiología de la Universidad de Buenos Aires (UBA) estudia desde hace una década un compuesto clave en la yerba mate que tiene la capacidad de retrasar la aparición de la enfermedad de Parkinson.

Esta patología afecta a unas 10 millones de personas en el mundo y se espera que para el 2050, su incidencia alcance a 25 millones de afectados. En la actualidad es la segunda afección neurodegenerativa más frecuente después del Alzheimer. Esta mañana del 5 de junio el icónico e histórico cantante de rock nacional Carlos Alberto Solari, conocido como el Indio Solari, falleció en su hogar tras años de vivir con la enfermedad.

El mate protege las neuronas

El equipo de la UBA demostró que la yerba mate tiene compuestos químicos que protegen a las neuronas de la degeneración progresiva causada por el mal de Parkinson.

El responsable de la investigación es Juan Ferrario, docente de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA y director del Laboratorio de Neurobiología de la enfermedad de Parkinson en el Instituto de Biociencias, Biotecnología y Biología Traslacional (iB3).

El equipo de Neurobiología pudo demostrar, en cultivos celulares, que los extractos de yerba mate son capaces de retrasar la muerte de las neuronas dopaminérgicas, atacadas por el Parkinson y cuyo daño es responsable de que los pacientes pierdan progresivamente control motriz sobre su cuerpo.

Cómo el mate puede retrasar la aparición del mal de Parkinson

Una de las causas de la pérdida de neuronas ocasionada por el Parkinson es que estas células acumulan desechos y pierden la capacidad de eliminarlos por sí mismas.

La yerba mate actuaría como un sistema de limpieza interna, estimulando con sus principios activos la autofagia y permitiendo la limpieza de los desechos acumulados dentro de las neuronas. A su vez, los compuestos de la yerba activan la AMPK, una enzima que regula el equilibrio energético celular. La autofagia y la activacion de la encima ayudan a que las neuronas sigan funcionales por más tiempo.

«Desde la UBA pudimos demostrar que tanto extractos de yerba mate como el ácido clorogénico estimulan la AMPK y también disparan la autofagia. Estos resultados permiten pensar que la activación de estos mecanismos ayudaría a las neuronas a seguir funcionales por más tiempo y, por ende, retrasar la aparición de una enfermedad degenerativa como lo es el Parkinson», afirmó Ferrario.

Ácido clorogénico: el compuesto clave de la yerba

Entre los compuestos de la yerba mate se encuentran la cafeína, teobromina y teofilina, pero el más importante para el objetivo del equipo de la UBA fue el ácido clorogénico.

Este ácido es un polifenol antioxidante también presente en el café, otra bebida considerada neuroprotectora (aunque su concentración en la yerba mate es muy superior). «Básicamente el mate es una usina de ácido clorogénico«, explicó Ferrario.

Ensayos sobre ratones a los que se le indujo Parkinson, conducidos por la doctora Irene Taravini en la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), mostraron que aquellos ratones que consumieron mate presentaron una protección neuronal del 12%.

«Si bien por ahora es difícil de extrapolar a humanos, podría representar un paralelismo con el retraso de la enfermedad», aclaró el investigador Ferrario. El equipo también observó mejoras en la conectividad sináptica y en la capacidad motora de los animales.

La investigación avanzó en tres modelos distintos: líneas neuronales, cultivos primarios de neuronas dopaminérgicas y moscas con Parkinson (Drosophila melanogaster). En estas últimas, los ejemplares que consumieron mate mostraron menor pérdida de conexiones sinápticas.

El equipo de investigadores aclara que los principios activos de la yerba son más potentes al inicio de la infusión. «En un mate mediano tenés los principios activos en las primeras 15 cebadas, después empiezan a caer», puntualizó Ferrario.

El investigador también subrayó que no existe actualmente ningún tratamiento que frene la muerte neuronal en el Parkinson. Solo existen tratamientos paliativos. Teniendo esto en cuenta la prevención es la clave: hábitos sostenidos de buena alimentación, sueño reparador, así como el consumo de mate y café son algunas de las conductas que ayudan a proteger al cerebro de esta enfermedad.

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