Se agiganta la brecha de desigualdad en Argentina

Según el INDEC, el 10 por ciento de la población más rica pasó a percibir 19 veces más ingresos que el 10 por ciento más pobre.

La pandemia del coronavirus profundizó la crisis económica en argentina. El INDEC reflejó esta semana los datos actuales sobre la caída de los salarios, el aumento del desempleo y la pérdida de ingresos. Además, reveló uno de los datos más preocupantes: la brecha de desigualdad.

Referidos a la distribución del ingreso, desde INDEC informaron que, entre quienes contaron con algún ingreso, el promedio fue de $28.769el 80% percibió menos de $37.000. Lo cual signifca el 32% más en relación al segundo trimestre del año pasado, ante una inflación anual del 42% en el mismo lapso.

La distribución mejoró en promedio un 3% respecto a segundo trimestre del año pasado. Sin embargo, lo que preocupa es la distancia entre las personas más pobre y la más rica.

Pasando en limpio los resultados, se calcula que el 10 por ciento de la población más rica pasó a percibir 19 veces más ingresos que el 10 por ciento más pobre. La brecha es tres veces mayor que hace un año, cuando la diferencia era de 16.

La nueva serie de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) muestra que el indicador comenzó a disminuir desde el segundo trimestre de 2016 desde un valor igual al alcanzado ahora hasta que a principios del 2018 inició con oscilaciones una tendencia ascendente, al ritmo de la crisis económica y el deterioro del empleo.

Los datos del segundo trimestre indican que sobre una población total de 28,5 millones de personas, 17,4 millones percibieron ingresos (salarios, jubilaciones, subsidios, etc) y 11 millones integraron la población que debe ser solventada por quienes disponen de un empleo o perciben ingresos.

Sostén del Estado

La suma total de ingresos de la población creció 21,9 por ciento en relación con igual trimestre de 2019. Los ingresos laborales crecieron 15 por ciento y los no laborales (Jubilaciones y pensiones, alquileres, cuotas de alimentos o ayudas en dinero de otros hogares, subsidios o ayuda social del gobierno, etc.), 41 por ciento

En la dinámica de estos últimos se destacaron los subsidios o las ayudas sociales del gobierno, lo que demuestra que sin un programa como el IFE, la pandemia hubiera golpeado aun más.

En el caso de los hogares, los ingresos laborales representaron el 69,4 por ciento de los ingresos totales, mientras que los ingresos no laborales alcanzaron el 30,6 ciento restante, 4 puntos más que en el segundo trimestre de 2019. El peso de los ingresos no laborales fue mayor para los deciles de ingreso total familiar más bajos, siendo igual al 65,9 por ciento en el decil que agrupa a la población de menos ingresos y 18,9 por ciento en el que reúne a la población más rica.

En la comparación interanual del ingreso per cápita familiar, se observó un incremento del peso de los ingresos no laborales en los primeros siete deciles. Los más elevados fueron: 19,9 puntos en el decil 1 (de menores ingresos), 18 puntos en el decil 2 y 9,6 puntos en el decil 3. 

×