SADOP rechazó la propuesta salarial del gobierno

Desde SADOP, calificaron de “paupérrima” la propuesta oficial y exigieron un reajuste que incida directamente en el bolsillo de los docentes jubilados.

El Sindicato Argentino de Docentes Privados remarcó la insuficiencia económica del acuerdo que UEPC firmó ayer. El mismo establece aumentos hasta el próximo julio, en tres tramos.

Este acuerdo incluye un 5% retroactivo a febrero, un 10% en mayo, y un 15% en julio, no acumulativos. Además, el retroactivo de febrero y marzo se abonará durante el corriente mes de abril, de acuerdo al cronograma que oportunamente será informado.

El secretario General de SADOP Seccional Córdoba, Gerardo Bernardi, apuntó contra el gremio de los Educadores de la provincia de Córdoba.

Gerardo Bernardi enfatizó: “El paupérrimo reajuste salarial propuesto no hace más que profundizar la situación de pobreza de los docentes, y socavar el buen ánimo y esfuerzo de los compañeros docentes con el que llevan adelante este excepcional e improvisado momento educativo causado por el coronavirus”.

Hoy, el SADOP hizo público un comunicado, que pone en discusión varios puntos. Así, encuentran discordancia con la propuesta oficial, al reconocer una constante desconsideración del Estado con miles de docentes que continúan por debajo de la línea de pobreza.

En el comunicado, se expresó: “Lo curioso (y lo peor de esto) es que una parte del reajuste es financiado por la rebaja en los aportes personales a la Caja de Jubilaciones de la Provincia. Es decir, es un pseudo/reajuste bancado por el mismo sueldo de los docentes”.

Para finalizar, en el texto firmado por Gerardo Bernardi, se enaltece la difícil tarea que están llevando los educadores en este contexto de aislamiento social. Así, las clases virtuales desafían a los profesores, quienes pagan un alto costo psico- físico y mental.

Además, los docentes están ante un exceso de horas, dedicadas por encima de su horario laboral habitual, para el sostenimiento de “la continuidad pedagógica de los alumnos”.

“La situación es más grave aún para muchas docentes mujeres, que están padeciendo la llamada “doble presencia”. Se trata de la superposición de las tareas familiares con las laborales”. Esto, sumado a las horas de más (extras) dedicadas, forman parte del trabajo invisible que no son ni social ni salarialmente reconocidas” dijo el gremialista.

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