Privilegios y antipolítica, fantasmas que recorren Argentina

La vacunación por fuera del orden establecido y listas oficiales, puso al Gobierno en una situación delicada, teniendo en cuenta que la campaña de inmunización no ha terminado de legitimarse en la sociedad argentina.

Ilustración Stefanía González

Por Emi Urouro

Viernes 18 de febrero, un escándalo marcaría la agenda del fin de semana, y de los días posteriores, hablamos de las revelaciones del periodista Horacio Verbitsky en su columna radial: “Decidí vacunarme. Me puse a averiguar dónde hacerlo, llamé a mi viejo amigo Ginés González García –a quien conozco de mucho antes que fuera ministro– y me dijo que tenía que ir al Hospital Posadas”.

Risas, una anecdota, privilegios, todo en unos minutos. A las horas, esas declaraciones eran virales, el Gobierno estaba en jaque, y debía mover urgente sus piezas.

Ginés González García, quien dirigía la cartera de Salud, dejó su cargo, a pedido del presidente Alberto Fernández. A la noche, se anunciaba a Carla Vizzotti como ministra, iniciando una suerte de operación de “blanqueo en vacunas”…pero el daño ya estaba hecho.

No fue solo Verbitsky… . en un intento por detener la crisis política que golpeaba al oficialismo, el Ejecutivo dio a conocer un listado con 70 personas que recibieron la Sputnik V a partir de gestiones personales y en violación del cronograma oficial. 

Sin turnos, ni espera. En plena pandemia, donde las vacunas son un bien escaso, cuya demanda supera por mucho a la oferta, triunfó el amiguismo político. Una llamada entre poderosos fue suficiente para conseguir la dosis contra el coronavirus.

Por eso, el Gobierno Nacional actuó rápido, medidas drásticas para hechos condenables. Un grupo que nunca hizo fila en nada, no podía hacer caer a un modelo político.

Gentileza Paola Zuban. Datos recopilados entre el 20 y el 24 de febrero de 2021

Privilegios, ese fantasma que recorre a la Argentina

Cómo era de esperarse, la oposición y parte de la sociedad salió a repudiar las vacunaciones a personas que no eran personal sanitario, ni estaban con turnos. Políticos/as; empresarios; y sus respectivos familiares quedaron expuestos por sus privilegios.

Cuando digo parte de la sociedad, no digo que no sea una acto corrupto y que algunos no lo critiquen, sino que hubo un sector en el que pesó más la desilusión y el desencanto con el Gobierno que había votado, con el modelo que defiende. 

¿Qué une a la mayoría de los sectores en cuanto el vacunagate?  El principal cuestionamiento de la sociedad argentina es la existencia de privilegios dentro de la clase política en su conjunto, no solo oficialismo sino también en la oposición ( ¿Les suena la privatización de las vacunas del Gobierno de Larreta?)

El presidente Alberto Fernández y Ginés González García

Sobre el tema, la consultora Zuban Córdoba y Asociados, realizó una encuesta donde preguntaron ¿en que medida le sorprende que haya este nivel de privilegios en la vacunación para gente vip?: El 67,9% dijo que era algo de esperar que sucedería; mientras que a un 23,3% le sorprendió mucho.

Ahora bien ¿hay inmunizaciones – fuera de planillas y turnos- que molestan más que otras? Para responder a ésta y otras cuestiones, nos contactamos con la politóloga Paola Zuban, Directora de Zuban Córdoba y Asociados.

“En relación al malestar con los políticos, o sus familiares, lo que se condena y genera negatividad en la opinión pública es la falta de transparencia, la opacidad y la total falta de criterio para decidir el orden de colocación de las vacunas”, explicó.

En esa línea, la entrevistada señaló que quizás si se hubiera dispuesto desde el principio, la vacunación de quienes ejercen funciones de gestión fundamentales, no se hubiera producido esta situación escandalosa y condenable, sobretodo porque la sociedad advierte que hay gente que, por motivos de salud, tiene mucha más prioridad que, por ejemplo, el nieto de un legislador de Córdoba.

Gentileza Paola Zuban

“Es como si la clase política considerara que puede actuar fuera del escrutinio público, que está exenta de la obligación de mostrar actitud moral”, destacó Paola.

Vale recordar, que los privilegios no existen solamente en las clases gobernantes, por ejemplo, el caso de la madre de Yanina Latorre, que se vacunó en Estados Unidos, y otras figuras públicas que participaron del turismo de inmunización.

“Los ‘famosos’ que en todo caso hicieron uso de sus privilegios de poder viajar para colocarse la vacuna en Miami, no son figuras centrales y, aunque es moralmente reprochable lo que hicieron, no tienen la responsabilidad de gestionar o representar los intereses de los ciudadanos”, profundizó Zuban.

En esa línea, resaltó que los sistemas democráticos a nivel mundial se deben un debate en torno a los privilegios de la clase política.

Otro dato de la consultora, es que la encuesta reveló que el 39,4% de las personas no está de acuerdo en que haya políticos que por su función pública deban recibir la vacunación, contra un 30,4% que está muy de acuerdo.

Viejos discursos, la antipolítica de siempre

“Son todos los mismos”, “Manga de corruptos”, “nefastos”… son frases/palabras que circularon en redes sociales y medios opositores (con otras palabras, pero la misma idea).

¿Por qué tanta apatía o rechazo a posturas políticas en contexto de pandemia? Clima más notable por el vacunagate.

Esta crisis de reputación de los/las políticos/as es previa a este escándalo. En estas situaciones la grieta opera de manera muy simple pero muy efectiva, porque a partir de estos hechos las posiciones ideológicas o de pertenencia política se reafirman y se radicalizan”, comentó la entrevistada.

En relación al párrafo anterior, Zuban explicó que se genera un malestar general en la sociedad, pero el resultado final es que quienes pertenecen a un espacio político oficialista, encuentran argumentos justificativos o en todo caso, aceptan de buen grado las explicaciones y actitudes tomadas por el gobierno, y quienes son oposición encuentran más argumentos para consolidar esa postura.

Gentileza Paola Zuban

“Dependerá más del contexto económico, si efectivamente la anti política puede tener más presencia en los resultados electorales de noviembre” advierte la profesional.

Salir rápido de una crisis, no siempre es prolijo. Quise conocer el impacto en la gobernabilidad de este escándalo. Para Zuban, el problema es que el Gobierno no ha acertado en el tono discursivo ni en la comunicación en un contexto de alta incertidumbre.

“Hubiera sido esperable que, además de la renuncia del ministro de Salud, se reconocieran los errores y se tomara una postura más sobria, más afable y empática, incluso de pedido de disculpas”, agregó.

En cambio, se notó cierta agresividad y una necesidad de echar las culpas afuera. Por su parte, la oposición, lejos de contribuir a propiciar una crítica constructiva, profundiza y explota, a veces a niveles obscenos, las diferencias.

“Es muy probable y entendible que la sociedad argentina sufra un mal humor en relación a esta situación y que ese mal humor persista”, sentenció Paola.

Aún así, agregó que todo dependerá de fundamentalmente dos factores: el avance en el operativo de vacunación y la evolución de la situación económica.

De las experiencias se aprende, o por lo menos eso dicen las lenguas populares, en un país donde los privilegios mostraron su peor faceta, donde no hicieron fila para la cura en plena pandemia, los cambios son indispensables. Esa vieja política del amiguismo debe ser repudiada.

Datos gráficos: encuesta de consultora Zuban Córdoba realizada sobre un universo de 1200 casos, en conglomerados urbanos entre una población de mayores de 16 años.

Compartí la nota