Mediante un decreto impulsado por Añez, Bolivia irá a elecciones sin Evo

Jeanine Áñez firmó el “Régimen Excepcional y Transitorio para la realización de Elecciones Generales”. Según detalla el decreto, las elecciones deberán ser convocadas en un plazo máximo de 120 días y se elegirán a los nuevos vocales del Tribunal Supremo Electoral.

Luego de intensas negociaciones, la autoproclamada presidenta de Bolivia Jeanine Añez promulgó la esperada ley de convocatoria a nuevas elecciones. La normativa fue aprobada previamente en el Congreso, gracias al acuerdo entre el Movimiento al Socialismo (MAS) y las fuerzas opositoras.

Según detalla el decreto, las elecciones deberán ser convocadas en un plazo máximo de 120 días y se elegirán a los nuevos vocales del Tribunal Supremo Electoral.

El nuevo sufragio excluirá al presidente Evo Morales y a su vice, Álvaro García Linera, ambos asilados en México. En diálogo con Página 12, Morales dijo que renunciará a su candidatura “para que no haya más muertes” y que demostrarán que “no hubo fraude”.

En cuanto a los vocales del Tribunal Supremo Electoral, la nueva ley le da 20 días a la Asamblea Legislativa para designar nuevas autoridades. El tribunal electoral terminó con muchos de sus miembros con prisión preventiva, mientras se investiga un supuesto fraude en los comicios del 20 de octubre.

Por su parte, Jeanine Añez se reunió en el Palacio Quemado con organizaciones sociales, la Central Obrera Boliviana (COB) y la Iglesia Católica. El objetivo es llegar a un “acuerdo de pacificación”, en momentos en que el partido de Morales continúa denunciando la violencia desmedida de las fuerzas de seguridad frente a la protesta y la detención arbitraria de dirigentes. 

La mesa de diálogo pactó renegociar el Decreto 4078, que exime de responsabilidad penal a las fuerzas de seguridad en su intervención contra las protestas contra y  también acordaron garantizar que un eventual procesamiento de dignatarios se haga por la vía constitucional y legal.

Evo, bajo la lupa de la Justicia boliviana

“El ex presidente puede volver al país, no tiene ningún inconveniente, no se le puede prohibir a un boliviano que entre“, dijo el ministro de la Presidencia, Jerjes Justiniano. Sin embargo advirtió que, si regresa, deberá “responder” a procesos judiciales.

El Gobierno de la autoproclamada presidenta Jeanine Áñez denunció a Morales ante la fiscalía por terrorismo y sedición, por entender que promovió violencia en Bolivia desde México, donde está asilado.

El delito de terrorismo está penado con 15 a 20 años de prisión y el de sedición, con uno a tres años según el Código Penal de Bolivia.

Ayer, el Movimiento al Socialismo (MAS), el partido de Morales, que tiene mayoría en ambas cámaras del parlamento, presentó un proyecto de ley para dotar de inmunidad al ex mandatario.

Por Cristian Dominguez

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