Un equipo del Museo de Ciencias Naturales y del CONICET encontró lo que podría ser el primer vertebrado mesozoico registrado a la fecha en Córdoba.

En un hallazgo histórico para el entendimiento del pasado remoto en nuestra Provincia, paleontólogos descubrieron en Córdoba restos óseos que datarían del Período Cretácico. De confirmarse la datación, se trataría del primer invertebrado mezosoico del que se tiene registro en nuestra Provincia.
El suceso tuvo lugar en la XIX Reunión Argentina de Sedimentología, el pasado mes de septiembre. Todavía se están realizando los estudios pertinentes sobre la muestra, pero todo indica que el resto pertenece a un período antiquísimo de la vida en la Tierra, convirtiéndose en el primer resto fósil óseo más antiguo registrado hasta el momento en nuestro suelo provincial.
El rescate del material fue posible gracias a una comisión conformada por personal técnico e investigadores de la Dirección de Patrimonio Cultural y del Museo Provincial de Ciencias Naturales “Dr. Arturo U. Illia”, dependientes de la Agencia Córdoba Cultura, junto al Centro de Investigaciones de Ciencias de la Tierra (CICTERRA) del CONICET, dependiente de la Universidad Nacional de Córdoba.
De qué se trata el hallazgo
El resto fósil encontrado es de unos 8 cm de longitud, hueco por dentro y con paredes delgadas, una característica anatómica que suele asociarse a ciertos grupos de vertebrados del período Cretácico, como dinosaurios terópodos o reptiles voladores.
El hallazgo, situado cronológicamente en la Era Mesozoica, pertenece a un periodo que abarca desde hace 252 millones de años AP hasta hace 66 millones de años AP.
Este período de la vida en la Tierra se caracteriza por la aparición, el auge y la extinción de los grandes dinosaurios. La Era Mesozoica culminó con el gran meteorito que ocasión la extinción masiva del 75% de las especies del mundo.
Hasta el hallazgo de paleontólogos y equipo técnico, no se contaba con registros de restos óseos de vertebrados de esta antigüedad en la provincia de Córdoba. Es por ello que el resto encontrado es de importancia histórica en la disciplina a nivel local y regional, dado que permite empezar a conocer las características de las criaturas de esta Era que habitaron nuestro suelo hace millones de años y abre nuevas líneas de investigación en la zona de Ongamira.
Además de entender este animal en concreto, la muestra permitirá conocer características del clima, el ambiente y el suelo cordobés tal como se vivieron hace millones de años.
Quiénes participaron y cómo continuará la investigación
Tras el hallazgo, y en cumplimiento estricto de la Ley Provincial 5543 de protección del patrimonio, se dio aviso a la Agencia Córdoba Cultura.
El material fue trasladado cuidadosamente en un «bochón» de yeso para proteger su integridad. El CICTERRA, junto a autoridades del CONICET y la UNC, recibieron la pieza para iniciar estudios que incluyen tecnología de última generación.
La pieza será sometida a escaneo 3D y micro-tomografías computadas para reconstruir las partes óseas ocultas o erosionadas; se tratará de «completar» el hueso mediante impresión de moldes 3D tomados de la roca en la que se encajó el hueso; y se realizará un análisis histológico de pequeños fragmentos bajo el microscopio, para determinar el metabolismo y la edad biológica del ejemplar.
Los objetivos de éste y demás estudios del equipo apuntan a la clasificación y descripción del resto; digitalización y reconstrucción tridimensional; reconstrucción 3D del fragmento ausente a partir del molde preservado; reconstrucción de posibles espacios huecos internos; obtención de imágenes fotográficas de alta calidad; y lograr una descripción anatómica detallada y caracterización biológica del espécimen.
El resto óseo encontrado gracias al esfuerzo conjunto de especialistas paleontólogos, otros investigadores y personal técnico, quedará resguardado en la colección oficial del CICTERRA bajo la tutela de la Provincia de Córdoba, garantizando su preservación para las futuras generaciones.
