Este 7 de marzo se conmemora el Día de la Visibilidad Lésbica. En Córdoba, Alerta Torta convoca a manifestarse bajo la consiga “Ser invisibles nunca fue una opción».

El 7M es el Día de la Visibilidad Lésbica. Se conmemora en memoria de Natalia “Pepa” Gaitán, asesinada en 2010 por el padrastro de su novia, quien no aceptaba su relación.
Pepa tenía 27 años, era futbolista, trabajaba en la economía popular y militaba en el movimiento villero.
Su asesinato marcó un antes y un después en la lucha contra el lesboodio en Córdoba y en Argentina. Sin embargo, y a pesar de las pruebas, la Justicia se negó a calificarlo como un crimen de odio, una realidad que sigue repitiéndose.
En este marco, desde Alerta Torta convocan a conmemorar a Pepa en la Plaza de la Intendencia, de 17:30 a 23:00. Habrá picnic, música, baile, teatro y mucha visibilidad.
El Resaltador dialogó con Mai, activista del colectivo, para profundizar sobre el contexto actual y la importancia del encuentro.
Nuevas violencias en las calles
«Al colectivo LGBTIQ+ nos suelen destinar dos tipos de hostilidades: el ataque liso y llano, y la invisibilidad. Algunos justifican sus ataques con nuestra no cooperación de mantenernos invisibles, olvidables, pero otros parecen seguir nuestro rastro para encontrarnos y darle foco a su odio», denunció Mai.
La entrevistada señaló que a las identidades lésbicas históricamente se las ha cubierto con «ese manto de la invisibilidad», posiblemente porque, previo a la ruptura del binarismo, la lesbiana solo era mujer, y, como toda mujer en nuestra historia, es olvidable.
Para Mai, esa invisibilidad se traduce en que la sociedad no entienda los reclamos de este colectivo. El gobierno de Javier Milei jamás puso en su agenda al colectivo disidente, ni a ninguna minoría vulnerada.
«No conforme con eso, ha comenzado directamente a fogonear los discursos de odio que apuntan a nosotres. Y digo fogoneando porque evidentemente ha puesto alas en personas que poseen la semilla del odio, una semilla que germina de forma completamente distinta en un Estado posicionado y activo en visibilizar, educar y difundir en el derecho a la diferencia y en prevenir y amparar frente a los ataques, que en un Estado que nos acusa de pedófilos, malos padres, desviados y atenta a nuestro derecho a la identidad» advirtió.
La activista considera que no es casualidad que haya comenzado una ola de ataques conocidos por lesboodio: en febrero, en Buenos Aires un hombre se cruzó por la calle a una pareja de lesbianas y luego de recriminarles que se vestían como hombres, las atacó. Ese mismo mes, en Orán atacaron a puñaladas a una militante lesbiana mientras dormía. En Cañuelas, Orlando Alcides hostigaba desde el 2022 a una pareja de lesbianas que vivían con su hija de 5 años y este año les prendió fuego la casa sin saber que ellas no estaban dentro.
La fuerza del encuentro
En este contexto, es fundamental encontrarse como cada 7 de marzo para conmemorar a Pepa Gaitán, «para vernos entre nosotrxs, ver que no somos pocxs y no estamos solxs, ¡Para nada solxs!».
«Tenemos ganas, tenemos fuerza, también tenemos furia, es importantísimo que esa fuerza la unamos para poder reclamarle a este Estado que accione por la prevención a futuro, la Justicia por lo pasado, el acceso a una vida digna sin discrimación ni crímenes de odio», enfatizó la entrevistada.
Por otra parte, pero no menos importante, Mai resalta la centralidad del encuentro para disfrutar, reunirse en la celebración de estas expresiones y elecciones, en los amores y las hermandades.
«En Córdoba, por suerte, tenemos un territorio riquísimo de colectivos disidentes que comienza a articular cada vez más haciendo frente común a la ultraderecha», concluyó.