Un estudio de la consultora Dialogía reveló que el 60% de los cordobeses considera que sus condiciones de vida empeoraron durante el último año. La encuesta también muestra una amplia desaprobación de las gestiones de Javier Milei y Martín Llaryora, aunque dirigentes de ambos espacios lideran las preferencias de cara a las elecciones de 2027.

Una encuesta realizada por la consultora Dialogía expone un panorama de fuerte malestar social en Córdoba. Según el relevamiento, seis de cada diez habitantes de la provincia sostienen que sus condiciones de vida empeoraron durante el último año, en un contexto marcado por la inflación, la pérdida del poder adquisitivo y la incertidumbre económica.
El estudio, realizado entre el 29 de mayo y el 9 de junio en distintos puntos del territorio provincial, también refleja un elevado nivel de desaprobación hacia las gestiones del presidente Javier Milei y del gobernador Martín Llaryora. La administración nacional alcanza un rechazo del 57,6%, mientras que la provincial registra una desaprobación aún mayor, del 64,8%.
Otro de los datos que arroja la investigación es que siete de cada diez personas consultadas consideran que el peronismo cordobés ya no ofrece ideas nuevas para mejorar la calidad de vida de la población. Sin embargo, la encuesta detecta una valoración mayoritaria de las políticas implementadas por el Gobierno de Córdoba para sostener servicios afectados por el retiro del financiamiento nacional.
Un oficialismo bajo presión
El director de Dialogía, Santiago Martínez Luque, sostuvo que la gestión provincial mantiene un núcleo de respaldo consolidado, aunque advirtió que ese apoyo podría haberse deteriorado tras el impacto social generado por el femicidio de Agostina Vega.
En este sentido, señaló que el Gobierno provincial enfrenta un escenario complejo, atravesado por cuestionamientos tanto a la calidad de sus políticas públicas como a la ausencia de un horizonte claro para el futuro de Córdoba.
Si bien la obra pública continúa siendo uno de los aspectos mejor valorados por parte de la ciudadanía, Martínez Luque consideró que la agenda social impulsada por la Provincia no logra convertirse en un diferencial político.
Además, identificó a la inseguridad como el principal flanco de desgaste para el oficialismo, una preocupación que, según indicó, se profundizó tras el crimen de Agostina Vega, reforzando la percepción de vulnerabilidad y la desconfianza hacia las instituciones encargadas de garantizar la seguridad.
El consultor también remarcó que, aunque los sectores opositores logran interpretar el malestar existente, todavía no consiguen traducir ese descontento en una ventaja política clara.
Schiaretti lidera la imagen y las expectativas electorales
La encuesta también midió la imagen de los principales dirigentes políticos de la provincia. El exgobernador Juan Schiaretti encabeza el ranking con un 51,7% de imagen positiva, seguido por el gobernador Martín Llaryora (32,7%) y el intendente de Córdoba, Daniel Passerini (30%).
Detrás aparecen el diputado libertario Gabriel Bornoroni, con 24,9%, el ministro de Seguridad Juan Pablo Quinteros (20,3%) y el ministro Miguel Siciliano (12,8%).
Entre las figuras nacionales mejor valoradas por los cordobeses, Patricia Bullrich ocupa el primer lugar con un 51,1% de imagen positiva, por encima del presidente Javier Milei (42,5%), la vicepresidenta Victoria Villarruel (37,9%) y el expresidente Mauricio Macri (36,2%).
El escenario hacia 2027
De cara a una eventual elección presidencial en 2027, Juan Schiaretti también aparece como el dirigente con mayor potencial de voto. El exgobernador reúne un 45,2% entre quienes aseguran que lo votarían y quienes probablemente lo harían.
Lo siguen Patricia Bullrich (43,9%), Javier Milei (43,8%), Mauricio Macri (39,2%), Axel Kicillof (32,1%) y Myriam Bregman (29,3%).
Para Martínez Luque, estos resultados muestran un mapa político fragmentado, donde ningún dirigente opositor logra desplazar la centralidad del gobernador Llaryora dentro del escenario provincial, con la única excepción de Schiaretti, perteneciente al mismo espacio político.
El consultor interpreta que esta dispersión refleja una crisis más profunda de la representación política y anticipa un escenario electoral altamente atomizado para los próximos comicios, en el que la construcción de alianzas y acuerdos será determinante.
Finalmente, planteó que tanto el oficialismo como la oposición enfrentan el desafío de reconstruir el vínculo con la ciudadanía y elaborar una agenda de futuro capaz de responder a las demandas sociales y recuperar la confianza de la población cordobesa.

