El fiscal Garzón se reunión con los familiares de Agostina Vega y abogados querellantes Carlos Nayi y Fernanda Alaniz. Una testigo señaló a Andreani como proxeneta de menores en el bar Wachitas.

El día martes 16 de junio, Claudio Barrelier, presunto autor material del asesinato de la niña de 14 años Agostina Vega, fue citado a indagatoria. Barrelier se negó a declarar y se agravó su imputación: homicidio triplemente calificado por alevosía, femicidio y criminis causa (se presume que la mató para ocultar un abuso sexual previo).
Los otros dos imputados por el caso, en calidad de encubrimiento agravado, son Soledad Andreani (ex encargada del bar Wachitas y dueña del Ford Ka en el que Barrelier transportó el cuerpo de la niña para descartarlo en un descampado) y Osvaldo Fassetta (amigo de Barrelier que vivía en la vivienda en la que sucedió el crimen, quien lo habría ayudado a limpiar la escena y distraer a la familia con mensajes falsos). Fassetta está citado para este jueves y Andreani para el viernes 19 de junio. La estrategia judicial de la mujer para esta etapa sería abstenerse de brindar declaraciones.
El fiscal de Instrucción Raúl Garzón se reunió con los familiares de Agostina y los abogados querellantes Carlos Nayi, el representante de la familia materna de la víctima y Fernanda Alaniz, de la familia paterna para comunicarles los avances.
Por ahora, la imputación por encubrimiento agravado que pesa sobre Andreani se origina en el préstamo del auto Ford Ka negro con el que Barrelier trasladó el cuerpo de Agostina, vehículo que la mujer luego llevó a lavar; así como un registro de cámara de seguridad y el testimonio de una ferretera que los ubica juntos luego del femicidio.
Pero esta acusación podría agravarse: la querella presentaría el testimonio de una ex trabajadora sexual de Wachitas que ubica a Andreani, ex encargada del bar, como parte de la trata sexual de menores en el establecimiento (actualmente clausurado).
Qué dice el testimonio de Carla
La testigo declaró en la Central de Policía en la mañana del miércoles. Si su testimonio se incorpora formalmente a la causa, la investigación se orientaría a indagar si el femicidio de Agostina Vega sucedió en el contexto de una red de captación de menores para trata con fines de explotación sexual, aunque por el momento los investigadores no vinculan ambas situaciones.
En caso de aceptarse el testimonio, al ser la trata de personas un delito que le compete a la Justicia federal, sería remitido a fiscalías especializadas como un desprendimiento de la causa por el femicidio.
La testigo, presentada como Carla, declaró en el medio El Doce que trabajaba en Wachitas como acompañante sexual y que Andreani era la mujer a la que le reportaba sus actividades junto con otras chicas, que eran «todas menores». Según Carla, Andreani «se aprovechaba de la situación de la gente (…) Todas éramos menores en ese momento, a partir de los 17 años. No recuerdo si había alguna más chica que 17”, remarcó.
Carla dijo que Andreani era quien seleccionaba a las menores y luego el dinero de su explotación sexual se repartía entre las trabajadoras y ella: “Esto era un 50 y 50. Un servicio de 5.000 pesos en aquel momento, yo me quedaba con la mitad y la mitad iba para ella”, afirmó.
La mujer también afirmó que la imputada vendía estupefacientes en el bar (puntualmente cocaína) y que era una práctica habitual colocar droga en la bebida de clientes sin su consentimiento: “Nosotras las chicas sí sabíamos que se les iba a poner droga en los vasos. Yo consumía drogas en ese momento y por eso me fui”, dijo.
En cuanto a los clientes, Carla dijo que había habituales y que eran de mayor poder adquisitivo: “La mayoría de la gente era conocida de ella, gente de filo, de plata. No eran tipos secos ni pendejos, eran personas grandes y con plata”, afirmó.
Wachitas fue clausurado en más de una ocasión, pero Carla afirmó que se pagaba para que lo vuelvan a abrir: «Cuando lo clausuraban nos íbamos y nos volvíamos a ver cuando volvían a abrir”, cerró.
La trabajadora dijo que decidió hablar por la bronca que le generó lo ocurrido con Agostina y por lo que, según su testimonio, vio durante su paso por el lugar. “Me da bronca lo que está pasando y nadie hace nada».
