Al menos trece femicidios en lo que va del 2019

Foto: M.A.F.I.A.

Con el asesinato de Liliana Olguín en Mendoza, se registran al menos 13 femicidios en los primero días de enero del 2019 en Argentina. Cada caso encierra una historia de violencia y abandono por parte del estado. 

Según el Registro Nacional de Femicidios que fue elaborado desde el Observatorio de las Violencias de Género “Ahora Que Sí Nos Ven” desde el 1 de enero y hasta el 16 de noviembre de 2018 se produjeron en Argentina 260 femicidios, es decir, uno cada 34 horas aproximadamente. 227 víctimas mujeres, 14 femicidios vinculados de mujeres y niñas, 19 femicidios vinculados de varones y niños y 17 travesticidios.

Por otro lado, desde el Observatorio “MuMaLá” (Mujeres de la Matria Latinoamericana) elaboran sostenidamente desde el 2015, un registro nacional de femicidios. Según este informe, en el 2018 el 90% de los femicidios fueron cometidos por un varón del círculo cercano de la víctima (61% pareja y ex pareja; 18% familiar y 11% conocido). Además 62% de los hechos se produjeron en la vivienda de la víctima; el propio hogar continúa siendo el lugar más inseguro para una mujer. 

En cuanto a los femicidas, el 57% tiene entre 16 y 40 años. Además, el 70% de ellos son policías y 7,5% miembros de las fuerzas de seguridad.

El Presupuesto nacional asignado para el 2019 equivale a $11,36 por mujer para abordar los casos en relación a violencia de género. Al respecto, Laurana Malacalza, Coordinadora del Observatorio de Violencia de Género de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Buenos Aires le comentó a Luciana Peker para Página 12: “Hasta el momento el paradigma en el que se han sustentado las políticas públicas por parte del Estado Nacional y reproducida por los Estados provinciales se concentra en la atención judicial y policial de los casos con muchas deficiencias. Es un paradigma seguritario que aborda los casos de manera individual y desarticulada por parte de las distintas agencias del Estado y eso se muestra en la cantidad de femicidios en donde las mujeres denunciaron y le pidieron ayuda al Estado y el Estado no las protegió. Pero, además, se fomenta la sobreburocratización y una enorme cantidad de instancias que las mujeres deben recorrer sin que eso sirva para protegerlas. Además se piensan medidas de un paradigma seguritario como botón antipánico, tobilleras magnéticas para agresores y app para hacer denuncias y este paradigma ha dado muestra de su fracaso ante cada uno de los femicidios”. 
 

A tan solo 12 horas de año nuevo Celeste Castillo de 27 años, fue asesinada por su pareja, el policía Héctor Montenegro en la casa que compartían en Santiago del Estero. El hombre la asesinó de dos disparos con su arma reglamentaria y luego se suicidó. 

Joselin Mamani era una nena de 10 años que vivía con su mamá en la localidad de Longchamps, al sur del Gran Buenos Aires. Fue asesinada de 32 puñaladas en su casa cuando mientrás su madre había salido a hacer un trámite. Por el crimen se investigan a dos ex parejas de la madre y se presume la figura de “femicidio vinculado”, tipo penal que se aplica cuando el propósito es causar sufrimiento a una mujer con la que se mantiene o ha mantenido una relación, asesinando a su nueva pareja, sus hijos o algún otra persona cercana. Es una forma de castigarla y demostrarle dominación. 

Gisel Romina Varela tenía 33 años e integraba la Policía Local de Mar del Plata. Sergio Alejandro Cejas, su ex pareja, la asesinó de dos disparos mientras ella esperaba un colectivo y se dió a la fuga. Gisel ya había denunciado al agresor por violencia de género y tenía una restricción perimetral por la cuál no podía acercarse a ella. Horas después del femicidio, Cejas fue detenido por la Policía en Miramar. 

Circularon en varios medios conversaciones de whatssap entre Gisel y un vecino de su edificio donde discuten que acciones tomar ya que Cejas no respetaba su restricción perimetral. La victima incluso considera volverse a vivir con su padre tras las reiteradas apariciones del femicida y comenta “no me puedo ir del país por un enfermo”. “Una notificación nada más”, contestó cuando su vecino preguntó si la policía había tomado alguna medida por la violación de la restricción; “Ni preso fue”, cerró la víctima.

También en Mar del Plata, Susana Irene Yas fue asesinada a golpes en el ascensor de su edificio. Tenía 77 años y vivía con su marido con problemas de alzheimer. Los investigadores descartarían el robo como hipótesis ya que no encontraron objetos faltantes e incluso había dinero en el lugar.

Daiana Moyano

Daiana Moyano tenía 24 años y fue asesinada luego de bajarse del colectivo en el que volvía a su casa en Córdoba. El mal estado de las calles y la lluvia hizo que el colectivo de la empresa Coniferal se desviara de su camino. Daiana se comunicó con su familia y pidió que la vayan a buscar a la parada. Allí la pareja de su madre la esperó, pero al constatar la larga demora llamó a la policía. Un par de horas después encontraron su cuerpo en un baldío cercano. 

Las primeras investigaciones apuntan a que el atacante venía en el mismo colectivo y que se bajaron al mismo tiempo. Sospechan que se trató de un ataque sexual y que murió por una asfixia mecánica a la altura del cuello, de acuerdo con los primeros peritajes.

Silvia Ricci estaba conversando con una amiga en la vereda de su casa cuando su vecino la mató de seis puñaladas por la espalda. Por el crimen se encuentra detenido un hombre de 34 años. Los peritajes habrían determinado que el sospechoso presenta un cuadro psicótico. 

Liliana Loyola murió en San Juan el 8 de enero tras permanecer 41 días internada a causa de las graves quemaduras que sufrió en su cuerpo. La victima habría sido prendida fuego por su hijo Juan Eduardo Echegaray de 27 años luego de una discusión. El sospechoso será investigado por Homicidio agravado por el vínculo. 

El femicido de Valeria Juárez ocurrió en el barrio Ginés Benítez, provincia de Chaco. Elías Juárez asesinó de un disparo de escopeta en la cabeza a su hija de 32 años y luego se suicidó con la misma arma.

Agustina Imvinkelried

Agustina Imvinkelried de 17 años fue asesinada en Esperanza, Santa Fé luego de dos días de búsqueda. 

Según el diario Infobae, un estudio practicado en la morgue judicial de la ciudad de Santa Fe, confirmó que Agustina murió por asfixia manual, al tener lesiones en su cuello compatibles con un estrangulamiento. Además, los especialistas del Cuerpo Médico Forense santafesino que practicaron la necropsia encontraron tierra en los pulmones de la joven lo que confirma que Agustina fue enterrada vida.

El único sospechoso era Pablo Trionfini, quién se suicidó luego de ser acorralado por la Policía de Santa Fe en su casa del barrio Unidos. Trionfini habría tenido una causa en trámite por amenaza que había hecho una pareja de él y otra por la desobediencia de un mandato judicial”. Además hace pocas horas se conoció que Alfredo Trionfini, hermano del femicida, renunció esta semana a su cargo como Secretario de Producción de Esperanza. 

“Respecto a mi familiar, su cuerpo no fue velado, no pasó por la Iglesia antes de su sepulcro y no asistió ningún familiar a la sepultura, con lo cual, de acuerdo a mi formación y creencias, tendrá el castigo Divino merecido; de parte de mi mamá y mi hermano Alejandro, son las únicas medidas que pudimos tomar para tratar de alguna manera de respetar el dolor y la memoria de la víctima y su familia”, escribió Trionfini.

También en Santa Fe, Danisa Canale fue asesinada a martillazos por su esposo. El hombre llamó a la policía de la Comisaría 2° de Gálvez, en el departamento de San Jerónimo de la Provincia de Santa Fe y se entregó a la policía. 

El fiscal Jorge Nessier indicó que el peritaje psicológico practicado a Jorge Trossero arrojó que el hombre “se ubica perfectamente en tiempo y espacio”, por lo que se deduce que tenía plena conciencia de los hechos al momento del ataque. 

Romina Eliza Ugarte, era policía en Cañuelas y fue asesinada el 15 de enero. Por su femicidio está preso Nicolás Agüero, su pareja que también integraba el cuerpo policial bonaerense. Romina, de 26 años recibió un disparo en el rostro con el arma reglamentaria de su pareja. El hombre quedó detenido como sospechoso de haber matado a su novia durante una discusión que se originó mientras almorzaban juntos.

Liliana Ramona Olguín la asesinó su pareja, Luis Alberto Sosa. El hombre fue detenido mientras intentaba huir en su camioneta en Mendoza. 

Por último, el cuerpo de Carla Soggiu fue encontrado flotando en el Riachuelo. Había desaparecido luego de activar dos veces su botón antipánico. Todavía se investigan las causas de su muerte.

Recordemos que el 21% de las victimas había denunciado previamente a quien terminó asesinándola y el 13% tenía dictada alguna medida judicial de protección, ya sea de restricción de acercamiento y/o botón de pánico, según el Registro Nacional de Femicidios 2018 de Mumalá. 

 

Por Sofia Oliber

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*