Luxemburgo será el primer país de la Unión Europea en prohibir el glifosato

Luego del fallido intento en Austria, Luxemburgo será el primer país en la Unión Europea que prohíba el uso de este herbicida.

El Ministro de Agricultura de Luxemburgo, Romain Schneider, anunció la semana pasada que dicho país prohibirá todos los productos fitofarmacéuticos a base de glifosato.

Según anticiparon desde el Gobierno del Gran Ducado, la medida se implementará del todo a fines de 2020. Contará con tres fases: una retirada de la licencia de comercialización el 1 de febrero, un plazo para acabar con las existencias hasta el 30 de junio y un período de gracia para su uso hasta el 31 de diciembre.

Es “un paso decisivo en un enfoque sostenible que responde a las ambiciones de un uso de los productos fitofarmacéuticos moderno y respetuoso con el medio ambiente“, estimó en un comunicado el ministro de Agricultura, Romain Schneider.

Una decisión política similar se intento llevar a cabo en Austria en 2019. La moción había sido aprobada por la mayoría del Parlamento en Viena y la prohibición del glifosato iba a implementarse a partir de enero de 2020.

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Sin embargo, hubo un error en el procedimiento de decisión y tuvieron que retractarse. El texto de ley debía haber sido sometido a la Comisión Europea para que esta y los Estados miembros puedan formular observaciones. Algo que nunca sucedió.

Situación en Argentina

La Fundación para la Defensa del Medio Ambiente (FUNAM) celebró la decisión del gobierno de Luxemburgo y aprovechó para contar lo que sucede en Argentina con el glifosato.

El Dr. Raúl Montenegro, presidente de la fundación, recordó que el herbicida glifosato “es considerado probable cancerigeno humano por la Agencia Internacional para la Investigacion sobre el Cancer“. Una posición que también es avalada por la Organización Mundial de la Salud.

A pesar de esto, en Argentina sigue habilitado su uso y, de hecho, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) contempla su aplicación. En este marco, Montenegro insistió en que estos productos químicos en el SENASA “deben ser sometidos a revisión, pero no revisión sesgada e incompleta, sino revisión independiente y participativa”.

Pareciera que el Estado Nacional no protege a las personas y al ambiente, sino a los intereses de la agricultura industrial, de los grandes sojeros y de las corporaciones internacionales, entre ellas Monsanto Bayer, Syngenta o la local Bioceres”, señaló el presidente de FUNAM.

Por Cristian Dominguez

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