Ganó Cambiemos, a pesar de Cambiemos

El oficialismo ganó en diez distritos y empató en uno, convirtiéndose en el tercer partido que logra triunfar en la mitad de las provincias después del radicalismo de Alfonsín y el peronismo. Las dudas que esto desata son: ¿Se trata de, como aseguran los dirigentes de Cambiemos, una muestra de apoyo a sus políticas? ¿Es la elección, como afirman los derrotados, un mérito de Durán Barba? ¿O es que, en realidad, gran parte del electorado argentino considera peor a la oposición más fuerte?

El partido de Mauricio Macri, en un principio, no parecía tener todas las de ganar debido a los perfiles de sus candidatos. Algunos eran prácticamente desconocidos, como los casos de Albor Cantard y Esteban Bullrich. Este último, finalmente logró posicionarse en agenda gracias a sus dichos infortunados. Por otro lado, el que encabezó la lista cambiemista de Córdoba, se lució por no articular ninguna propuesta y por su escaso fogueo político. Lo cual habla del liviano interés de los cordobeses en que haya un debate parlamentario plural y enriquecedor.

Pero la estrategia funcionó, y la que logró eclipsar sin dudas a todos los postulantes, fue María Eugenia Vidal, cuyo liderazgo político trasciende las fronteras provinciales.

La clave del triunfo nacional fue el voto de sectores variados. Por un lado, tenemos al conservadurismo que votó por proximidad ideológica. Luego, hallamos sectores más liberales que optaron por la propuesta amarilla porque comulgan más con la ilusión de un Estado que abogue por los derechos individuales y el libre comercio, y se contraponga a otros gobiernos populistas o tendientes al autoritarismo. También existe un remanente más de izquierda, que pese a ser un núcleo progresista y distante de la Propuesta Republicana, posiblemente haya buscado castigar al peronismo. Una gran evidencia de esto es la provincia socialista de Santa Fe, donde Cambiemos sacó más del 27% de los votos.

No hay que ignorar tampoco, que el pragmatismo político del actual gobierno y su inexacta definición doctrinaria permite que muchos, que ven con buenos ojos el rumbo de sus decisiones, se sientan afines al mismo, depositándole expectativas positivas sin catalogarse en ningún bando concreto.

El kirchnerismo, apenas se difundió el primer porcentaje de votos y apelando a la clásica concepción del poder manipulatorio de los medios (que ya en los manuales de Comunicación Social modernos ha quedado obsoleta), le adjudicó la elección a Clarín. Seamos benévolos, es difícil para los militantes de un frente que pretendía perpetuarse eternamente en el poder salir airosos del baldazo de agua fría que resulta asimilar un empate con un candidato tan blando como el casi desconocido Ministro de Educación.

Cristina, cuando se solidificó el empate en la madrugada, denunció la manipulación de los datos del escrutinio. Omitiendo que en las PASO 2015 el conteo de votos duró hasta las 11 de la mañana siguiente, y que en el ballotage se demoraron los datos menos favorables, al punto de que C5N comenzara aseverando el triunfo de Daniel Scioli. Falencias y adulteraciones en el sistema electoral ha habido siempre, y precisamente el kirchnerismo es el que se negó a debatir su reforma en el Congreso.

Pero la ex presidenta y sus adeptos deberán hacer una introspección autocrítica para poder interpretar el mensaje que el pueblo ha manifestado en las urnas, teniendo en cuenta que se perdió hasta en el propio feudo. En Santa Cruz el Frente para la Victoria ha sufrido una derrota histórica y esto no se debe precisamente al éxito de campañas de difusión mediáticas.

De cara a octubre, Unidad Ciudadana deberá decidir su estrategia comunicacional: si conservar el discurso light que utilizó en los últimos meses, o acudir a la tradicional arenga “inamistosa” y polarizante. Tanto festejo del macrismo puede resultar exagerado; si bien ha logrado concentrar el voto castigo al justicialismo y en Córdoba se ha visto con claridad, el desafío es amplio. Deberá fidelizar a todos sus votantes, captar a los indecisos y tenerle corta la correa a sus candidatos para que no cometan furcios graves. Lo único certero es, que pese a los errores que ha cometido el Gobierno antes de la campaña y durante la misma, gran parte de los argentinos quiere que se mantenga en carrera.

 

Columna de opinión redactada por María Luz Agüero, invitada especial. Las posturas e ideologías expresadas en la misma, son respetadas por el medio, en búsqueda del fomento de la libertad de expresión.
Foto: Archivo Wikipedia.

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